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The Hill: masterplan residencial entre bosque y laguna

hace 4 días
4 min de lectura

Actualizado: hace 3 días


¿Cómo organizas cinco viviendas, espacios de reunión y senderos en un terreno de 30 metros de ancho que sube desde una laguna? En The Hill, la respuesta parte del masterplan residencial: estudiar el terreno completo y decidir cómo se relacionan sus edificios, sus accesos y sus espacios abiertos.


El proyecto se ubica frente a una laguna en el departamento de Santa Rosa, sobre una propiedad de 10,500 m² y aproximadamente 350 metros de largo. La pendiente, el arbolado y la carretera que atraviesa el predio condicionan la propuesta. Desde Loragon trabajamos el conjunto para conectar la vida en las viviendas con el bosque y con el borde del agua.


Muelle y áreas comunes de The Hill al pie de la ladera arbolada, vistos desde la laguna en el departamento de Santa Rosa.

Un masterplan residencial para un terreno largo y en pendiente


En una propiedad con estas proporciones, la superficie total cuenta solo una parte de la historia. Los 30 metros de ancho limitan las posibilidades de colocar edificios uno junto a otro; los 350 metros de fondo obligan a pensar en las distancias y en los cambios de nivel. Una decisión tomada junto al acceso puede afectar lo que ocurre mucho más arriba.


El plan maestro organiza cinco viviendas, un sector de amenidades y una red de senderos con miradores. Cada parte tiene una función dentro del conjunto. Las casas ocupan distintos puntos de la ladera, las áreas compartidas establecen la relación con la laguna y los recorridos permiten aprovechar el terreno entre ambos extremos.


Maqueta del masterplan residencial The Hill con viviendas, vialidad, senderos y muelle en un terreno alargado.

La llegada y el borde de la laguna


La carretera que bordea la laguna pasa por en medio del terreno. Esto hace necesario resolver la llegada, el estacionamiento y la transición hacia los espacios de descanso como decisiones del conjunto. El acceso vehicular y la experiencia de caminar hacia el agua deben convivir sin perder claridad.


El proyecto ejecutivo incluye ingreso, guardianía, parqueo, malecón y muelle. Su relación define la primera experiencia del lugar: llegar, orientarse y reconocer dónde comienza el ámbito compartido y cómo se conecta con las viviendas. Esa secuencia permite leer The Hill desde su escala territorial.


Malecón, muelle y pabellones de amenidades de The Hill junto a la laguna.

Cinco viviendas que responden a la ladera


La propuesta desarrolla una tipología para las casas 1 a 4 y una solución específica para la casa 5. Esta distinción permite mantener una arquitectura común y atender las condiciones de cada ubicación. Las plataformas, los accesos y las terrazas forman parte de la adaptación al desnivel.


En las fachadas, los volúmenes se superponen y se abren hacia el paisaje. Los niveles inferiores resuelven el encuentro con el terreno, mientras los espacios habitables y las terrazas aprovechan la altura. La pendiente se hace visible en la sección de los edificios y en la manera de llegar a ellos.


Fachada de las casas 1 a 4 de The Hill, con terrazas y volúmenes elevados sobre el terreno inclinado.

La casa 5 mantiene el lenguaje del conjunto mediante planos de piedra, perfilería oscura y cubiertas ligeras. Los aleros y balcones crean distintos grados de exposición: hay espacios abiertos para mirar el entorno y zonas cubiertas donde permanecer al aire libre. La escala doméstica aparece dentro de una estrategia más amplia de ocupación del terreno.


Casa 5 de The Hill con fachada de piedra, ventanales, balcones y cubierta sobre la terraza superior.

Caminar también forma parte del proyecto


El área de senderismo y los miradores ocupan un lugar propio en el plan maestro. Un terreno largo puede sentirse como una sucesión de puntos aislados si los recorridos se resuelven al final. Aquí, el trayecto por la ladera es parte de la experiencia que se propone para el conjunto.


Los senderos enlazan cambios de cota y lugares de pausa entre la vegetación. Los miradores dan un motivo para detenerse y observar el paisaje desde distintas alturas. Así, el valor de la propiedad también está en los espacios que se recorren y en los momentos de descanso fuera de las viviendas.


Senderos y plataforma de mirador entre la vegetación de la ladera de The Hill.

Áreas comunes para reunirse junto al agua


El bloque de amenidades se desarrolla en dos niveles e incorpora la piscina y los espacios de convivencia del sector cercano a la laguna. Su posición ofrece un destino compartido dentro del proyecto, conectado con el malecón y el muelle.


La combinación de áreas cubiertas y abiertas permite distintas formas de estar: reunirse bajo un techo, descansar junto a la piscina o acercarse al agua. La arquitectura enmarca estas actividades mediante cubiertas, terrazas y transiciones entre materiales, manteniendo el paisaje presente desde los espacios de reunión.


Piscina y terraza cubierta de las amenidades de The Hill con vista hacia la laguna en el departamento de Santa Rosa.

La relación con el paisaje continúa en los interiores


Las viviendas prolongan esa relación mediante ventanales amplios y espacios sociales conectados visualmente. Las salas, los comedores y las terrazas permiten que las vistas formen parte de la vida cotidiana. La propuesta interior utiliza tonos neutros, madera y materiales de textura visible para acompañar el entorno.


La transición hacia las terrazas es especialmente importante. Estos espacios intermedios amplían las posibilidades de uso de la vivienda: sentarse bajo cubierta, compartir una conversación o abrir el ambiente social hacia el exterior. Su ubicación se entiende mejor al verla como parte de la implantación de cada casa.


Sala de una vivienda de The Hill con ventanales, cortinas claras y conexión visual hacia el paisaje.

Planificar el conjunto antes de construir


El punto de partida documentado del terreno incluía electricidad, pero no acceso a agua potable ni salida a drenajes. Estas condiciones muestran por qué un desarrollo de esta escala necesita coordinación entre arquitectura e infraestructura desde la planificación. La ubicación de las viviendas y las áreas comunes tiene consecuencias sobre las redes, los accesos y la operación futura.


En The Hill, el masterplan residencial reúne esas decisiones en una visión de conjunto. Las cinco casas, los senderos y las amenidades adquieren sentido por cómo se conectan. Para quien busca desarrollar una propiedad natural, ese trabajo previo permite evaluar el proyecto completo y avanzar con una dirección clara hacia su ejecución.


Terraza cubierta de la casa 5 de The Hill, con mobiliario de descanso y vista hacia la laguna.

Las imágenes presentan visualizaciones arquitectónicas de la propuesta de diseño.


Andrea y Joe, arquitectos y fundadores de Loragon.

¿Tienes algo similar en mente?


Si tienes un terreno con pendiente, bosque o frente al agua y quieres desarrollar varias viviendas o un proyecto de descanso, en Loragon podemos estudiar sus posibilidades, ordenar el plan maestro y desarrollar el diseño y la planificación de un proyecto ejecutable, de acuerdo con tus objetivos y presupuesto.



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